Entrevista Milva Castellini por Silvia Vázquez: “Me preocupa que no funcionen los mecanismos que nos dan a todos igualdad de oportunidades”


Milva Castellini es sinónimo de noticias, en especial de las que todos o casi todos vemos los mediodías en televisión. Siempre con una sonrisa, a menos que deba informar algo muy caótico o triste.


Nació en la ciudad de Santa Fe un noviembre, y la primera respuesta de aquella pregunta usual para la época fue “quiero ser médica”. Torció su camino más adelante y se convirtió en una periodista querida por todos.

Sus primeros pasos en radio en tu Santa Fe natal, y la decisión de estudiar periodismo a pesar de a haber pensado en “Medicina”  me llevan a esta pregunta:  

 S: ¿Por qué te interesaste en el periodismo?

M: No llegué a empezar medicina y no sé qué fue lo que pasó cuando llegué a la facultad a averiguar un poco acerca de las carreras, (en aquel momento no había internet). No había nada, había que ir presencialmente. Buscando unos carpetones enormes, buscando “medicina”, pasé por un lugar que hacía Comunicación social y me gustó mucho . Empecé a leer sobre esa carrera y volví y le dije a mi mamá, "No, no me anoté, me anoté en Comunicación social". Mi vieja casi se infarta, pero bueno…. Mirá, la vida me dio la razón, acá estamos.

S: ¿Y qué dos cosas son las que más te preocupan en la actualidad del país?

M: Ay, ¡qué difícil! Me preocupan muchas cosas, pero me preocupan mucho los chicos, adolescentes fuera del sistema y que no comen, sí que me preocupa severamente y los que no están en la escuela contenidos. Eso me parece que es una prioridad que pone en el segundo plano cualquier otra.

Y me preocupa que no funcionen los mecanismos que nos dan a todos  igualdad de oportunidades. Esto no tiene que ver con que cada uno tenga que hacer su propio esfuerzo para lograr sus cosas y trabajar por eso. Pero sí creo que no tenemos todas las mismas posibilidades. Son de las cosas que más me preocupan.

S: En una entrevista que yo leí, dijiste que no considerabas que eras famosa ni de la farándula. Pero bueno, para mí  la gente que te sigue a diario en tele escucha con atención y sos una referente. Así que, aquel gran paso de la radio local de Santa Fe, a un canal de tele tan grande, ¿qué recuerdos te trae?

M: Lo que pasa que yo antes, en Santa Fe hice radio y también hice televisión . Fueron mis primeros años. Lo que pasa que fue, sí, debo decirte muy, muy rápido el paso para acá, para Telefé. Fue casi sin  buscarlo, realmente fue sin buscarlo. Fue una recomendación de alguien. Yo no lo tenía previsto. Hay gente que de pronto tiene como objetivo,” yo quiero ir a trabajar a Buenos Aires, yo quiero ir a trabajar en medios nacionales”. Yo en este momento, la verdad que no. Estaba muy contenta en Santa Fe, me iba muy bien, había hecho en pocos años una carrera, era joven y estaba trabajando en los medios más importantes. Entonces, todo fue sorpresivo y fue muy difícil al principio, porque siempre mudarse, irse de un lugar es difícil. No era algo que estaba buscando, con lo cual fue todo como más impactante para poder acostumbrarme. Fueron varios años donde uno siente que ya no es el extraño acá. Y el desarraigo ese, aunque sea el mismo país. Sí, sí, muy fuerte.

S: Y eso que estabas en una ciudad, imagínate el que viene de un pueblito, ¿no?

M: Claro. Claro, sí, y a lo mejor más chicos. Claro. Sí, sí, el principio fue solitario, fue de extrañar mucho, de no entender los códigos de esta ciudad, fue difícil. Pasaron 25 años, ya tengo la mitad de la vida acá. Y ahora sí, digamos, siento pertenencia, aunque soy de Santa Fe y lo seré siempre. Posiblemente el nacimiento de mi hijo hace 13 años atrás fue lo que me terminó de arraigar. Y a sentir una pertenencia más fuerte y haber entendido ya cómo es todo. Que estamos juntos, que viajo siempre, o ellos vienen para acá, pero fue una época difícil. Hubo que luchar mucho y muchas veces, bah, no sé si muchas veces, pero en los primeros tiempos dudar de si podía acostumbrarme a esto o si mejor me volvía, ¿viste? Creo que es algo que a todos nos pasa, los que en algún momento nos vamos y en algún momento lo dudamos, pero bueno, por suerte pude.

S: Bueno, es el milagro de la vida el que te arraigó definitivamente. Sin dudas.

M: Sin dudas, claro, cuando es un hijo sí, sí. Y ahí una piensa: Claro, ya sos de ahí.

S: ¿Qué habilidades pensás que son esenciales para tener éxito como periodista en esta era digital donde todo se maneja de forma diferente a cuando vos empezaste?

M: Mirá, en esta era no lo sé porque no soy tecnológica, o sea, yo vengo de otra etapa. Nosotros pues, como todos los periodistas de mi generación que empezamos trabajando recién con el conocimiento del celular, tuvimos que adaptarnos a las formas de comunicación de todos modos y a  los cambios de plataformas o de formatos o de lenguajes. Ser periodista es una vocación, es un estado de vida, es una construcción permanente, no está vinculado con el éxito inmediato, no necesariamente. Cuando yo te decía que no me siento famosa, no me refiero al reconocimiento por ser periodista que me llena de orgullo, porque esto sí me  pone muy contenta, son más de 20 años, 20 y pico de años acompañando a la gente todos los días. Me refiero a que el periodista no es un sitio para convertirse en estrella ni para convertirse en alguien famoso. El periodista sí, puede hacerte ser reconocido y sobre todo ser creíble. Claro, es nuestro gran capital, la credibilidad , exacto y eso se construye a lo largo del tiempo, no se construye  rápido, pero no tiene nada que ver con la fama, tiene que ver con el respeto, el reconocimiento que la gente tenga, lo que vos decís, hacés, escribís y mostrás. Eso lleva mucho tiempo, mucho tiempo. Tiempo donde todo se relaciona con lo rápido lo exitoso y donde la comunicación es toda muy rápida y corta. La construcción de un proyecto es otra cosa. No sé sinceramente cómo se reinventará con el paso del tiempo y de los periodos, pero digo, más allá de los streaming, de las plataformas, de las aplicaciones que se llaman, vienen existiendo los servicios adicionales.

S: Sigue existiendo la forma de comunicar como lo hacíamos siempre y me parece que eso se mantiene. Acá y en todo el mundo, ¿no? 

M: Hay una persona atrás, hay un  ser humano.

S: Sí. Y hay públicos para todos, seguramente. Para todos  los gustos. ¿Recordás alguna noticia que te haya hecho sentir muy feliz, ¿alguna que vos misma hayas dado?

M: Me alegran mucho las noticias que tienen que ver con las historias de la gente común y corriente, de superación, de fortaleza, de cuando salen adelante, de alguna situación muy muy dolorosa que les haya pasado.  Muchas que tienen que ver con la solidaridad de la gente, que reacciona de una manera maravillosa, en determinados momentos que son muy dolorosos. Esas historias especialmente me emocionan. Lo social, digamos.

S: Sí. Todos los días, absolutamente. ¿Recibís muchos mensajes del público respecto de tu trabajo?

M: Sí, recibo muchos mensajes y recibo mucho reconocimiento todo el tiempo y mucho cariño, mucho respeto. Me hace bien, digamos. Que te reconozcan, que te respeten, te identifiquen como una persona, con una periodista con honestidad. No sé si la palabra es objetividad porque es demasiado pretenciosa. Pero con honestidad donde yo decido o no abrir, digamos, mi  opinión política. Pero sí pararme donde las cosas son justas y en lo que debe ser y en las cosas como  los derechos fundamentales de las personas. Me parece que podemos cumplir una gran función que debemos cumplirla y eso no nos involucra necesariamente en roles partidarios. Tenemos obligación como comunicadores sociales de decir las cosas cómo son, de exigir justicia, de exigir dignidad, de exigir calidad de vida para las personas. De exigir seguridad, demostrar las cosas que no están bien, de exigir que esas personas que es una gran mayoría de nuestro país, tengan derecho a una vida mucho más digna. Yo digo siempre, cada vez que empezamos el noticiero y mostramos historias muy dolorosas, que creemos todavía que nuestro compromiso es el del difundirlo. Existe la posibilidad de cambiar algo y debemos hacerlo, ¿no? Y sí. La condición de que algo podemos mejorar, algo tenemos que mostrar y contar para que esto mejore.

S: Lo que pasa es que ustedes llegan de otra manera a la gente, entonces a lo mejor algo que no se visibilizó de otra manera estando en tele, por ejemplo, se ve de otra forma, ¿no es cierto? Como que tiene más importancia, claro.

M: Claro. A mejorarle la vida a alguien exactamente. A un grupo de personas que está padeciendo alguna situación, pueda ser escuchada y bueno, estamos cumpliendo con nuestra tarea, ¿no? Perfecto.

S: Y lo hacen muy bien, por cierto. ¿Te sentís más cómoda en radio o en tele trabajando?

M: Me gustan los dos medios. Me siento yo en los dos, tele y radio, En radio Splendid los domingos al mediodía también, haciendo un programa de salud y me siento super bien en los dos. Son dos medios distintos que son maravillosos, la verdad que sí.

S: “Las musas” es un blog cultural, entonces la pregunta es, ¿estás leyendo algún libro actualmente?

M: Es uno sobre crianza. Un audiolibro de todos temas que tengan que ver con la crianza con criar en la adolescencia. Maritchú Seitún es una de las autoras que estaba repasando por estos días. Había otro libro más que ahora no me voy a acordar, pero aprovecho cuando camino o cuando voy en el auto a escuchar. Pongo audiolibros y aprovecho ese tiempo para para poder escuchar y reflexionar sobre una temática puntualmente que me interesa y que me ocupa en este momento que es este el título de criar con empatía. Me parece maravilloso, sobre todo en la adolescencia, porque nos encontramos frente a adolescentes que no tienen nada que ver con nuestra adolescencia. Ante situaciones sobre las que tenemos que poner límites amorosos, pero límites al fin, en escenarios que para nosotros también son  nuevos y desconocidos. Entonces, bueno, creo que los padres en todas las épocas tuvieron desafíos, pero quienes tenemos hijos que se llaman nativos digitales o bajo la generación de cristal , y todas las definiciones que los abarca, tenemos que aprender muchas cosas y escuchar a los que investigaron y a los que pudieron estudiar con más detenimiento. Más cerca de los criterios propios y los valores de cada familia. Así que bueno, estoy más abocada en mis tiempos libres a buscar ese tipo de contenido en este momento.

 S: ¿Tenés en este momento algún autor preferido que no sea sobre este tema, algún autor literario?

M: No en particular. Voy leyendo lo que me va gustando, pero no tengo un fanatismo por alguien, por algún escritor en particular. Voy detrás de lo que me gusta. Pero depende más del planteo de la obra, voy más por este lado cuando leo ficción. Generalmente leo ficción. Por eso te digo que en este momento estoy en un momento distinto. Más de autoayuda, claro.

S:  ¿Y algún libro que te remita a la infancia?

M: No a la infancia, pero sí a la del periodo de universidad. Hace poco salió la serie de “Cien años de soledad” que fue como muy maravilloso. Poder ver ese libro plasmado en imágenes, realmente… ¿Cómo lo lograron, ¿no? Sí, una genialidad. ¿Cómo llevaron escenas? Sí, una genialidad realmente. Es muy difícil hacer una serie sobre una obra como “Cien años de soledad”. Lograron plasmarlo de una manera realmente muy grandiosa, muy maravillosa. Todo lo que es  García Márquez me lleva a los años de facultad. De los primeros años de facultad, sobre todo. O fines de secundario, cuando empezamos a descubrir estos autores tan maravillosos. Y respecto a la infancia sí, Elsa Bornemann era una autora que todavía escribe,yo he visto incluso todavía textos cuando mi hijo era más chiquito. Era una autora que mi papá solía regalarnos libros que eran muy lindos de leer. Papá nos leía mucho cuando nos íbamos a dormir. Y eso fue algo que nos que nos marcó mucho. Deberíamos decir que de niña en general tuve  el hábito de la lectura. Hoy los tiempos realmente son una cruzada muy grande porque tenés posibilidad de estudiar, de resumir, digo, hasta los medios más tradicionales personales que ofrecen resúmenes de las noticias, de las cosas. Digo, hay un cambio cultural en la manera de consumir contenidos que de alguna manera, no sé si atentan contra el libro, pero como que te la hacen más fácil pudiendo hacer de otra manera, ¿no?

S: Sí, le hace más fácil, pero también es como que la gente quiere ir muy rápido y prefiere luego a lo mejor después del resumen, sentarse a leer el libro completo. Quienes que escribimos, queremos vender el libro completo, no que escuchen un pedacito. 

M: Seguro, la velocidad con la que sale la información y la velocidad con que la gente la lee, que también a veces la entiende bien y otras no tanto. Naturalmente no tenés el tiempo de la reflexión. Exactamente que conlleva la lectura del libro y creo que con el tema de las series también. La presencia permanentemente de  aplicaciones con series nos ha quitado ese tiempo de la noche que antes lo usábamos para leer.

S: La palabra que más repetís a diario, que vos te sentís identificada, eso que decís todo el tiempo:

M: “Apagá la luz del baño”. “Ah, sí”. “No dejés la luz prendida”. ”Sí,Hijito apagá la luz del baño, mi amor”. Creo que repito 200 veces eso.

S: ¿Qué palabra no te gusta escuchar para nada?

M: Toda aquella palabra que sea violenta, vinculada a la violencia y las formas de hablar violenta. No me gusta, yo no puedo tolerar ninguna palabra que lleve o que represente violencia. El maltrato y la falta de respeto entre las personas cuando no se pueden hablar y se pelean, se golpean, Sí se agreden, esas cosas de prepotencia en el tránsito, no la tolero. Más que palabras por ahí son acciones.

S: ¿Qué hacés en tu tiempo libre? 

M: Me encantaría tener más capacidad de ocio. Soy muy inquieta, necesito estar todo el tiempo haciendo y a veces no es lo más productivo porque me termino cansando. Me gustaría tener más capacidad de tiempo de ocio. Me mudé hace muy poco a una casa, así que es como que hay mucho por poner en valor, quiero decir, “a punto”, ¿no? En una casa donde hay muchas cosas… pero eso lo disfruto mucho. Eso lo disfruto mucho, poner plantitas, acomodar algún sector de la casa… Estamos como en la novedad de un cambio de vida. De un departamento a una casa con un parque muy grande y muchos árboles. Disfrutar mucho de esa  situación de paz que es muy distinta de la que viví durante mucho tiempo. En algún punto es volver a los orígenes. Pero bueno, hay que disfrutarla  y me tiene muy contenta. ¡Disfrutar mucho de mi hijo y de mi marido también me pone contenta!

S: ¡Te felicito por  el cambio!

Mientras terminaba su sesión de desmaquillarse luego del noticiero, conversamos con ella sobre varios temas. ¡Muchísimas gracias por tu tiempo, Milva! Un encanto.

 

 

© Colaboración realizada por Silvia Vázquez de “Las Musas Despiertas”. Todos los derechos reservados. 

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